El turismo y el surfing suelen ser dos cosas que no se llevan bien. El caso de Perú no es la excepción: con el caudal de surfistas que vienen del extranjero, más los surfistas locales -se estima que alrededor de 100000 peruanos surfean-, las olas y la supervivencia de las mismas se ven afectadas negativamente y constantemente amenazadas.

Es por eso que en 2013 se aprobó la "Ley de Preservación de las rompientes apropiadas para la práctica deportiva", por la cual el gobierno prevé un Registro Nacional de Olas, en aras de preservar el privilegio natural que son las olas del país. Sin embargo, para que esto se lleve a cabo se necesita un test técnico que permita caracterizar el tipo de la rompiente, que cuesta unos 20.000 soles -lo que equivale aproximadamente a 170000 pesos uruguayos-.

Para conseguir los fondos la campaña ciudadana ‘HAZla por tu ola' sirve como recaudadora de donaciones. En un primer momento, como objetivo principal, tiene la protección de diez olas, entre las que están las conocidas La Herradura, Cabo Blanco, Lobitos, entre otras.

En la página web de la organización, además de información sobre la iniciativa, uno tiene la oportunidad de donar dinero para la ola que quiera proteger.

Por otro lado, el dinero ya fue recaudado para la mítica izquierda de Chicama -según muchos: la ola más larga del mundo-, siendo la primera ola en recolectar los fondos. Y lo que es todavía mayor: se la bautizó como la "primera playa protegida por la ley del mundo", según lo consignado por SurferRule.

Por último, les dejamos el video compartido por la organización a través de Facebook con el objetivo de conseguir más adeptos a la causa.